Flora intestinal. Probióticos, prebióticos

Flora intestinal. Probióticos, prebióticos

Escuchamos mucho hablar de los probióticos, prebióticos, aún así no terminamos de entender bien de qué se trata, porqué son tan importantes. Y es que para poder entender, primero tenemos que conocer mejor la flora intestinal o microbiota.

FLORA INTESTINAL

La microbiota normal o flora microbiana normal, es el conjunto de microorganismos que se
localizan de manera normal en distintos sitios del  cuerpo sano (piel, mucosas bucal, vaginal, tracto gastrointestinal, etc.). Estos microorganismos se benefician de nosotros y nosotros de ellos.

La flora intestinal en particular está formada por  un conjunto de diversos microorganismos, principalmente bacterias,  también virus, hongos, levaduras, parásitos que viven en el intestino. La microflora de un adulto contiene ciento de millones de bacterias diferentes y es tan particular como las huellas digitales.

Su distribución a lo largo del tubo digestivo no es homogénea, va aumentando a medida que avanza por el tracto digestivo (boca,  esófago,  estómago, intestino delgado, intestino grueso, recto y ano).

Se adquiere desde el momento del nacimiento y se va desarrollando en función de la alimentación (la leche materna es un factor importante) hasta los dos o tres años que es cuando se considera completa o madura.

Funciones de la flora intestinal:

  1. Función nutritiva: producen vitaminas (K, B12, ácido fólico, biotina), favorecen la absorción de minerales (calcio, magnesio, hierro), producen ácidos grasos de cadena corta que sirven como energía para el cuerpo.
  2. Función defensiva: forman una barrera protectora, se fijan en el intestino impidiendo que bacterias patógenas (malas) lo hagan, producen sustancias antimicrobianas llamadas bacteriocinas.
  3. Función trófica: aumenta la velocidad de renovación de los enterocitos (células que forman el intestino), incrementa la absorción de agua, actúa sobre el desarrollo y modulación del sistema inmune. Entre el 70 y 80% de nuestro sistema inmune reside en el intestino.

En un cuerpo sano la homeostasis (autorregulación) intestinal se mantiene por el equilibrio entre la respuesta inmunológica e inflamatoria, la integridad del epitelio y las células epiteliales.

Es decir, todo funciona correctamente mientras se mantenga un equilibrio.

Si ese equilibrio se rompe, se alteran las funciones de la flora intestinal y los beneficios que ella aporta, en consecuencia aparecen diversos trastornos como enfermedades inflamatorias intestinales (enf. Crohn,  colitis ulcerosa), síndrome del intestino irritable, obesidad, diabetes, aterosclerosis y enfermedad del hígado graso,  cáncer colorrectal, entre otros.

¿Qué puede alterar ese equilibrio?

Antibióticos, estrés, infecciones, enfermedades inflamatorias, intolerancias alimentarias, candidiasis sistémica, diarreas, dieta inadecuada, fármacos, etc.

 

¿Cómo podemos ayudar a nuestra flora y restablecer el equilibrio?

Con PROBIÓTICOS.

¨Los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud del consumidor.¨ (OMS)

Además pueden ejercer un efecto suplementario en la prevención y/o tratamiento de algunas patologías.

Requisitos que debe cumplir un probiótico:

  • Ser de origen humano
  • Identificación exacta de la cepa
  • Viabilidad y estabilidad hasta su consumo, con la cantidad de microorganismos necesarios (106-109unidades formadoras de colonias (UFC)) y conservando todas sus propiedades beneficiosas
  • Capacidad para sobrevivir y multiplicarse (colonizar) cuando llega a su lugar de acción en el tracto intestinal
  • Resistente a la acción de los ácidos gástricos y las sales biliares
  • Capacidad de adhesión al epitelio intestinal y prevención de la colonización por patógenos
  • Efecto barrera
  • Validación clínica de sus efectos beneficiosos para la salud
  • Ausencia de toxicidad, patogenicidad, alerginicidad y carcinogenicidad

Los principales microorganismos empleados como probióticos son:

Lactobacillus, Bifidobacterium, Enterococcus, Streptococcus, Sacharomyces, Lactococcus, Bacillus.

¿Cómo actúan los probióticos?

  1. Compiten con las bacterias nocivas: se adhieren a la mucosa impidiendo que las bacterias malas lo hagan, producen compuestos antibacterianos (bacteriocinas)
  2. Mejora la función barrera del epitelio: la capa epitelial, el revestimiento de moco, enterocitos, forman una barrera física, también es capaz de aglutinar bacterias y virus, que son atrapados en moco y eliminados en heces
  3. Producción de nutrientes para la flora intestinal, ayuda a repararla y mantenerla
  4. Inmunomodulación: favorece el rechazo de microorganismos infecciosos, aumenta la producción de factores del sistema inmunitario intestinal, que es la parte más extensa y compleja de todo nuestro sistema inmunitario.

Beneficios de los probióticos:

  • Mejora la diarrea de diversa etiología
  • Disminuye la intolerancia a la lactosa
  • Mejora el ecosistema intestinal
  • Mantiene el equilibrio bacteriano
  • Modula la respuesta inmune
  • Mejora la respuesta antibacteriana
  • Protege frente al cáncer

Y ¿qué son los prebióticos?

Los PREBIÓTICOS son sustancias de la dieta (hidratos de carbono no digeribles) cuya ingestión induce al crecimiento de microorganismos beneficiosos para la flora intestinal.

En otras palabras, son el alimento de los probióticos. Por eso también son importantes ya que sin comida, mueren.

Hemos dicho que son hidratos de carbono no digeribles, significa que después de su tránsito por aparato digestivo, llegan al colon prácticamente sin alteración ninguna, quedando disponibles para los microorganismos intestinales.

Los prebióticos más conocidos son: la inulina, los fructo-oligosacáridos (FOS), galacto-sacáridos (GOS), lactulosa, lactitiol.

¿Dónde se encuentran?

En la mayoría de las legumbres, raíces, tubérculos, muchas verduras como las cebollas, alcachofas, espárragos, plátanos, algunos cereales y frutos secos, ciruelas pasas especialmente.

Y ¿los simbióticos?

SIMBIÓTICOS ¨es aquel complemento de la dieta, que combina probióticos y prebióticos para establecer una relación sinérgica entre ellos que amplifica la respuesta individual del probiótico¨.

Simbiótico = probiótico + prebiótico

APLICACIONES TERAPÉUTICAS

Patologías intestinales:

 

  • Diarrea: la diarrea es una respuesta del intestino a diferentes situaciones, incluyendo la presencia de toxinas o microorganismos en el intestino (diarrea del viajero, Rotavirus, toxinas alimentarias), falta de absorción de sustancias como la lactosa, consumo de fármacos (antibióticos), así como por inflamación de la mucosa intestinal (enf. De Crohn, colitis ulcerosa, síndrome del intestino irritable). Los probióticos compiten con los virus o bacterias patógenas impidiendo que se adhieran al intestino, inhiben el crecimiento por la producción de bacteriocinas y aumentan la producción de moco y de defensas.
  • Cólico del lactante: la cepa L. reuteri mejora los síntomas del cólico estimulando la motilidad intestinal y calmando el dolor. La colonización bacteriana comienza en el momento del parto, además la leche materna aporta su propia microbiota que estimula el crecimiento de las bacterias. En cuanto a los prebióticos (FOS/GOS) se destaca que en concentraciones suficientes, facilitan la formación de un ecosistema intestinal similar al que genera la leche materna y protege frente a algunas enfermedades.
  • Intolerancia a la lactosa: la lactasa es una enzima que digiere la lactosa en el intestino delgado. Cuando hay intolerancia es debido a un déficit de ésta enzima y la lactosa pasa al intestino grueso donde  es fermentada produciendo diarrea, gases, dolor. Los probióticos incrementan la acción de la lactasa, optimizando la digestión de la lactosa y disminuyendo los síntomas de la intolerancia.
  • Úlcera gastroduodenal: se origina por pérdida de tejido en aquellas zonas del tracto digestivo expuesta a la acción del ácido del estómago. Los factores más importantes son el uso de aniinflamatorios y la bacteria Helicobacter Pylori. Los probióticos impiden la colonización de la bacteria H. Pylori.
  • Cáncer colorrectal: los hábitos dietéticos son responsables del 70%, también hay que destacar la generación de sustancias carcinogénicas procedentes del metabolismo de algunos microorganismos en el intestino. Los probióticos inhiben la proliferación celular descontrolada, modula la respuesta inmunológica/inflamatoria, inhiben las sustancias carcinogénicas.

 

Patologías extra-intestinales:

 

  • Alergias: la alergia ha aumentado en los últimos años, probablemente debido a un desarrollo inadecuado y maduración incompleta del sistema inmune en edades tempranas. Los probióticos compiten con los alérgenos impidiendo su unión al intestino, por su efecto inmunomodulador, dificulta el desarrollo de la respuesta alérgica, disminuye la inflamación a nivel local.
  • Vaginitis: las causas son múltiples: bacterias, hongos, virus, medicamentos, sustancias irritantes, cambios hormonales, falta de higiene, etc. Los probióticos se adhieren y colonizan el tracto urogenital, previniendo e inhibiendo el crecimiento de gérmenes patógenos hasta que la flora normal se restablece. Deben usarse como coadyuvante a los tratamientos con antibióticos o antifúngicos.
  • Obesidad: parece ser que las personas obesas presentan alteraciones en la composición de la flora intestinal. Determinadas cepas de probióticos ayudan a regular el peso al influir en funciones neuroendócrinas, inmunitarias y metabólicas.

 

Conclusión:

La flora intestinal está formada por  un conjunto de diversos microorganismos, principalmente bacterias, que se benefician de nosotros y nosotros de ellos. Cumple funciones muy importantes especialmente en la defensa de nuestro organismo. Cuando por diversos motivos, se altera, es necesario restablecerla y para ello hacemos uso de los probióticos y prebióticos.

Hay que destacar la importancia que tienen los probióticos en la prevención y tratamiento de numerosas enfermedades. Su uso es seguro y muy recomendable.

2017-03-03T12:22:21+00:00

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