Celulitis

Celulitis

Conocer la celulitis es la forma más inteligente de comprenderla, aprender a evitarla y combatirla con eficacia.

El término correcto sería lipoesclerosis del tejido adiposo pero seguiremos usando el término coloquial: celulitis.

En general, afecta casi exclusivamente a las mujeres, se localiza en zonas muy específicas, suele coexistir con un acúmulo localizado de células de grasa.

Vamos a ver una breve descripción de las capas de la piel para saber dónde se desarrolla la celulitis y cuáles son las graves alteraciones que puede causar en su evolución.

La Piel

La piel es el tejido de mayor extensión y cubre todo nuestro organismo. Cumple varias funciones: protección, termorregulación, secreción, sensación y excreción.

Se divide en tres capas. De exterior al interior son:

  1. Epidermis: es la capa más externa de la piel, no posee vasos sanguíneos ni nervios, aunque sí algunos receptores de dolor y temperatura. En ella ocurren dos procesos vitales: la melanogénesis (que tiene que ver con el color de la piel) y la queratinización (que tiene que ver con la regeneración de la piel)
  2. Dermis: es la parte más importante de la piel, constituye su tejido de sostén. Es mucho más gruesa que la epidermis y en ella se encuentran los vasos sanguíneos que aportan nutrientes y oxígeno. Está compuesta por fibras de colágeno y elastina, responsables de la elasticidad de la piel. En esta capa también se encuentran los bulbos pilosos. Y dos tipos de glándulas: las sudoríparas y las sebáceas. La dermis constituye la reserva de agua de la piel.
  3. Hipodermis: o tejido celular subcutáneo, está en contacto con el medio interno. Contiene gran cantidad de capilares y está compuesta por células lipocíticas: adipocitos, y por fibras de colágeno y mucopolisacáridos. La función de esta capa es la de mantener la temperatura corporal, proteger frente a traumas mecánicos, servir de reserva y depósito de calorías y modelado del cuerpo. La celulitis se desarrolla en la capa más superficial de la hipodermis.

¿Qué es la celulitis?

Es una alteración del tejido conjuntivo de la piel. Sus características principales son excesiva polimerización de glucosaminoglicanos, incremento de la permeabilidad vascular y disminución del drenaje linfático.

¿Cómo se forma la celulitis?

Es un proceso lento, que dura varios años, cuya evolución pasa por varios estados.
En un primer momento se produce un aumento de los adipocitos, que se aglomeran y comprimen los vasos sanguíneos. La dificultad de circulación produce retención de agua y toxinas que favorece la formación del edema. Entonces se produce la glicación: los azúcares se fijan sobre el colágeno, que se endurece y degenera, y da lugar a un envejecimiento prematuro del tejido conjuntivo de la piel, que pierde su elasticidad. En ese momento se forma la “piel de naranja”.

Clasificación:

Por su consistencia:

  1. Forma dura: se observa en mujeres jóvenes de vida activa, con tejidos firmes y buen tono muscular. Se reconoce por el pellizco que ocasiona la clásica “piel de naranja”.
  2. Forma flácida: se presenta en mujeres con antecedentes hereditarios de celulitis, y en las que llevan una vida sedentaria. La piel de naranja se observa a simple vista. El tono muscular es bajo porque la piel está flácida, se ve deformidad. Suele estar acompañada de varices.
  3. Forma edematosa: suele aparecer pronto, en la pubertad. Las piernas están afectadas en su totalidad y aumentan su tamaño de forma uniforme, sin deformaciones importantes. Suele ir acompañada de dolor y dificultad de movimiento.
  4. Forma mixta: trastornos combinados, forma dura en unas partes y flácidas en otras.

Factores que favorecen la aparición de celulitis

Vamos a conocer los más importantes, así entendiendo las causas podemos frenar su evolución o erradicarlo.

  • Hormonas: El inicio de la celulitis suele ir ligado a etapas de la vida de la mujer en la que se producen cambios hormonales, como la pubertad, embarazo, menopausia. También en los primeros meses con anticonceptivos.
  • Dietas: la celulitis se forma por cambios fisiológicos en la capa grasa subcutánea. El aumento de peso, una nutrición inadecuada (dietas ricas en grasas saturadas, exceso de sal, etc), ingerir insuficiente cantidad de agua, la inactividad, empeoran con el tiempo la apariencia de la celulitis.
  • Edad: con la edad se pierde la densidad y el tono de la piel, que hace la celulitis más visible y laxa. Predisposición genética: el factor genético influye, sin embargo se puede anticipar al problema y adquirir desde jóvenes unos hábitos de vida saludables y así retrasar o prevenir su aparición.
  • Trastornos nerviosos: depresión, ansiedad o estrés, alteran la producción de estrógenos, aumentan la retención de líquidos y producen cambios metabólicos. Si a esto sumamos que en estas situaciones se fuma más o aumenta la ingesta de alcohol o una alimentación desequilibrada, se comprende que aumente el desarrollo de la celulitis.
  • Disfunciones digestivas: las alteraciones digestivas y el estreñimiento producen aumento de productos tóxicos que contribuye a la formación de este trastorno. Por otro lado, el hígado que es un importante órgano de desintoxicación, si cursa con una alteración en su funcionamiento también repercute en la celulitis. Actividad física: el sedentarismo, la falta de ejercicio favorece la aparición de celulitis. El ejercicio debe ser moderado y constante. Nos ayuda a desarrollar la musculatura, mejorar la consistencia de la piel y mejorar la circulación sanguínea. No se recomiendan deportes bruscos que alteran los capilares venosos y favorecen los edemas, es mejor practicar natación, bailar, bicicleta o caminar.
  • Factores relacionados con la circulación sanguínea: la insuficiencia venosa favorece el estancamiento de líquido y sustancias que producen edema.
  • Factores tóxicos: el tabaco, el alcohol o el café afectan al sistema circulatorio y al venoso.
  • Otros factores: como el uso de ropa ajustada o el calzado plano o también los tacones que contribuyen a dificultar la circulación sanguínea.

Tratamiento

  • Lo primero será cambiar malos hábitos. Os dejamos algunas normas higiénico-dietéticas que debemos integrar en nuestra vida diaria:
  • Mantener el peso ideal. Evitar la sobrealimentación, ya que produce acúmulo de grasa y altera el tejido subcutáneo. Alimentación sana y equilibrada, rica en frutas y verduras frescas, carnes blancas, pescado, cereales, legumbres, aceites vegetales. Evitar azúcares refinados, bebidas azucaradas, grasas saturadas y alcohol.
  • Beber abundante agua a lo largo del día. Evitar el exceso de sal que produce retención de líquido.
  • No vestir prendas ajustadas y evitar el calzado incorrecto.
  • Evitar el estrés que acelera el envejecimiento, trastornos hormonales y retención de sustancias tóxicas. Las técnicas de relajación ayudan a combatir el estrés y a mejorar la celulitis. Dormir 8 horas diarias con un sueño reparador.
  • Realizar ejercicio físico moderado y regular, evitar el sedentarismo.
  • Tratar las patologías asociadas como problemas circulatorios, trastornos digestivos, estreñimiento, diabetes.
  • Evitar una excesiva exposición solar que provoca deshidratación, envejecimiento precoz de la piel. Evitar cualquier exceso de temperatura como calefacción.
  • Las duchas de agua fría o alternar agua fría y caliente son un buen tonificante venoso. Conviene frotarse con un guante de crin y después de la ducha, aplicar una crema anticelulítica con un masaje.
  • El masaje venoso y el drenaje linfático como complemento son una buena medida, si la principal causa es circulatoria.
  • Fitoterapia: podemos contar con el apoyo de la fitoterapia como complemento:
    • Anticelulíticos: ananás, papaya
    • Drenantes: ortosifón, diente de león
    • Circulación: vid roja, hamamelis, rusco, castaño de indias
    • Trastornos digestivos y depurativos: alcachofa, diente de león, bardana, rábano negro, té verde
    • Trastornos del sueño y estrés: valeriana, pasiflora, espino blanco, rodiola, melisa, amapola de california

Si seguimos todas estas medidas lograremos mejorar notablemente la celulitis.

Recuerda: La constancia es la clave del éxito.

Bibliografía:

– Método AIDA, dra Rosa Pérez-Bibián

– Dermo farmacia, María Jesús Lucero, Gema Herrerías, Inma Riu

2017-06-09T10:34:53+00:00

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